15/10/2007

Energías

No creo que haya nadie especial a lo largo de nuestra vida. Quiero decir, que no existe ninguna persona como tal, como entidad propia, que sea más especial que los demás.
Nosotros mismos vamos catalogando a las personas que pasan por nuestra vida. Este es un "zumbao", este es más inteligente que yo, los brazos de éste pesan medio kilo más que los mios, etc.... Nosotros decidimos quien será especial y quien no.
Hasta hoy creía que existía el amor para siempre, más allá de la muerte. Visto desde un punto de vista cientifico podríamos definirnos como una energía electroquímica que fluye a través de un cuerpo físico que sirve como alimento a la misma. De forma que si tomamos la teoría que dice que "la energía ni se crea ni se destruye", podríamos pensar que nuestra energía quedaría en algún sitio una vez que nuestro cuerpo pasa a ser pasto de gusanos y demás sociedad.
Por qué no pensar que dos energías puedes estar tan fuertemente unidas, que pueden permanecer así una vez que sus cuerpos hayan muerto.
Se necesita toda una vida para que dos energías se conviertan, a la vista de cualquier persona, en una sola. Se necesita generar, podríamos decir, una energía extra. Y que fácil es romper esta unión, tan solo se necesita un segundo, para volver a echar atrás todo lo conseguido.
Desde luego, si esa persona de la que todos estamos pensando es especial, es porque la hemos hecho así. De forma que cuando perdemos a alguien, no perdemos a alguien especial, sino que devolvemos a una vulgar persona al lago de la vida.
No vale la pena morirnos de tristeza cuando perdemos a alguien importante, porque por si solo no lo es. Nosotros hacemos que lo sea. Si no está con nosotros, no deja de ser otra pequeña energía que fluye en el ambiente.

Posted by Babel at 13:19:12 | Permanent Link | Comments (30) |

27/09/2007

Te amo, te odio

Te amo, te amo como no he amado jamás,
te amo porque solo sé vivir a tu lado, porque no necesito más de lo que me das, porque no quiero más de lo que me ofreces.
te amo porque solo tú valoras mis lagrimas, y te ries cuando la luz nos abraza con sus calidos brazos invisibles,
te amo porque sabias de donde sacarme,
te amo porque no te importó donde donde veniamos,
te amo porque no te importó a donde ibamos,
te amo porque solo tú besaste mis lágrimas,
te amo porque solo tú me viste llorar,
te amo porque solo tu rozaste mi piel,
te amo porque me das el oxigeno que necesito,
te amo por que nunca me abandonarías,
te amo porque me querrías para siempre,
te amo porque eres mi amiga, mi amante, mi madre, mi padre, mi hermana,
te amo porque sabes lo que necesito y me lo diste sin poner un precio.

Pero te odio como no he odiado a nadie jamás,
te odio porque tengo que aprender a vivir con otras personas, porque necesito más cosas de las que me diste, porque tengo que buscar más cosas de las que me ofreces,
te odio porque ya no te importan mis lágrimas, y ries con otros cuando la oscuridad me abraza con sus brazos invisibles,
te odio por no encontrarme,
te odio porque no querer buscarme donde me encontraba,
te odio por darlo valor a nuestro destino,
te odio por hacer que los demás me vean llorar,
te odio por que no te importa mi piel,
te odio porque me quitas el oxigeno.
te odio porque me abandonaste,
te odio porque no me querras para siempre,
te odio porque no eres mi amiga, mi amente, mi madre ni mi hermana,
te odio por poner un precio tan alto en la vida.
Posted by Babel at 08:26:13 | Permanent Link | Comments (2) |

Corazón

    Siempre he tenido un sitio para algo o para alguien, y es que todo el mundo posee, aunque no lo quieran, un sitio donde se guardan la cosas más maravillosas, las cosas que se usan todos los días, aquellas que no se usan durante años, o aquellas que no se usarán jamás. Aquellas que solo se califican de miserias, aquellas tristes u otras capaces de matarnos de pena.

    Si, el corazón puede ser algo impresionante, algo excepcional al que damos la vida que nos parece, sin pensar que mañana, él puede tener un mal día y hacernos ver que, aquello que ayer era rosa, hoy es completamente negro, sin luz, sin aire...... sin vida.

   Creo que todo en el mundo tiene unas capacidades, podemos llamarlas, finitas. Sí, nuestro corazón también puede llegar al límite de su capacidad. Pero aunque curioso, puede actuar como cualquier otro almacen. Y digo curioso porque puedes pasar toda la vida guardando alegrías, millones de ellas, un número de infinito de momentos encantados, de personas que te hacen seguir respirando, de lagrimas que te hacen amar la vida. Pero es increible cuando una, y solo una tristeza, puede hacer que quieras acabar con todo lo bonito que tenías hasta entonces.

    Mucho se habla sobre el amor, todo el mundo lo hace, pero pocos lo conocen en todas sus facetas. No hace falta ser bohemio, tener dinero, conocer a muchas chicas....no, solo hace falta una persona para elevarte al septimo cielo, y solo hace una para hundirte en la más profunda miseria, en el mismisimo infierno.
A todos nos gusta dar opiniones sobre lo que se debe hacer cuando tienes un desamor, cuando el universo ya no da vueltas, cuando te gustaría dormir para siempre y no despertar nunca jamás.
Se puede hablar mucho sobre este tema y no acabar nunca, y jamás sacar una conclusión válida, porque si hay una verdad absoluta en la vida, es que no existe una verdad absoluta.

    ¿Por qué divago tanto sobre el tema del amor para no decir nada? Porque, sencillamente, he descubierto algo impresionante, y es que el hueco que puede dejar una persona amada, el hueco por el que te tirarias de cabeza, ese hueco grande y enorme, puede ser llenado por un SIMPLE amigo. Alguien que te escucha, que te intenta sacar del hoyo sin esperar nada a cambio, aquel que comparte contigo las miserias y que se convierte en uno mas para compartir las alegrias.
Simplemente un amigo te puede hacer sentir de nuevo el calor de la luz, el calor de la vida, te puede hacer ver que la oscuridad puede brillar si tu quieres.

    Seguramente el sabe de quien hablo, y que leera esto pronto, ya que cada día busca mis líneas para saber que tal está mi corazón, se que cada día busca unas nuevas palabras. Pues aquí las tienes amigo mio, misero pago por tus servicios compañero, pero algo es algo, y esto, es lo que ahora mismo puede decir mi corazón.

   Por supuesto, la solución no te la dan, tienes que buscarla tú y salir si tú quieres.... lastima que aún no quiera hacerlo.
Posted by Babel at 08:25:22 | Permanent Link | Comments (3) |

10/08/2007

Adrenalina

    El sol se estaba poniendo, no hacia mucho frio y mi cuerpo estaba bastante alto. Solo podia ver desierto debajo de mi, y un pueblo, en teoría desierto. Era de esos pueblos del lejano oeste, compuesto por una calle central y tres pequeñas casas y locales a cada lado, de madera vieja y roida por el paso de los años.

    Iba dentro de un cesto grande, de mimbre muy resistente y encima de mi cabeza se alzaba un inmenso globo de rayas rojas y blancas, el cual, yo sabía, sin ningún tipo de lógica, que iba perdiendo altura por momentos.

    Caer en ese pueblo no era buena idea, yo sabía que dentro de sus casas, con miedo de ver el sol, se escondían cosas no muy buenas, se escondía el mal. Pero mi globo empezaba a caer, como el sol caía en el horizonte, y grandes sombras empezaban a cubrir el pueblo de mi mala suerte.

    Yo ya estaba seguro de donde iba a terminar, y mi corazón empezó a latir muy rápido, mis ojos solo buscaban un sitio donde poder refugiarme antes de que el sol desapareciera al fin. No quería encontrarme con ninguno de esos seres cuando la luna empezase a brillar.

   Desde luego, no habia ningún escondite a la vista, el globo ya casi tocaba el suelo, en mitad de la calle que atravesaba el pueblo, y mis piernas eran de goma, con lo que empezar a correr no era un opción para mi.
Al tocar la cesta en el suelo, vi, muy claramente, como un pequeño abrevadero, el típico de las peliculas del oeste, lleno de agua esta situado al final de la calle, puesto de formatrasversal a la misma. No sabía por que, pero sabía que aquella podía ser mi salvación.  

    El sol ya no estaba, y mirando hacia atrás y esperando a que las puertas se  abrieran, descubrí, para mi horror, que algunas ya se encontraban entreabiertas. Solo esperaba que saltaran sobre mi.
Mis piernas empezaron a correr hacia el abrevadero, el cual estaba lleno de agua y justamente, lleno de cabezas de ajo, que flotaban sobre la misma.

    Mi mente no dió para mas, y me hundi dentro del agua fría, mirando hacia la superficie, esperando a que aparecisen a por mi. De pronto, caras muy relajadas empezaron a mirarme desde fuera del estanque, sabiendo que alguna vez tendría que subir a por aire, sabiendo que era un presa fácil, aún inalcanzable.

   Cuantro, cinco, seis caras esperandome al salir. De pronto, mi pecho empezó a arder y no pude aguantar ni un segundo más sin aire.

 

Posted by Babel at 12:09:30 | Permanent Link | Comments (0) |

09/08/2007

Oscuro

Todo es oscuro aquí. Hace frio y me siento bastante solo. Tengo vagos recuerdos. Recuerdo a gente a mi alrededor, recuerdo lo que eran amigos, aunque no sus caras. Recuerdo una familia pero no su calor. Recuerdo un amor, pero no de su nombre, solo la sensación de seguridad, de cariño, de algo llamado amor.

Espero que la estancia en este lugar no se muy larga. No sé muy bien quien me ha traido aquí, si viene por mi propio pie, o me obligaron a ello. No consigo tocar mi propio cuerpo, es como si mis manos, que no siento, atrevasaran mi cuerpo como si fuera humo, es posible que lo tenga entumecido por el frio, aunque creo que no es así.

Siento una sensación de soledad y no sé por qué. Me niego a aceptar lo que creo que se convertirá en una gran verdad, porque de pronto, en mi mente, como un sueño, me veo volando, sobre las calles que alguna vez me recordaron a mi casa, sobre las personas que alguna vez llamé amigos.

Tengo la sensación de que el sol da en mis ojos, aunque no siento su calor, solo este maldito frio. Miro hacia abajo para saber que llevo puesto, pero no consigo mover la cabeza, quizás no quiero ver que no hay nada que ver, quizás todo este a punto a acabar para mi. Creo que jamás saldré de aquí.

Tengo sueño, pero me resisto a cerrar los ojos, no sé por qué, pero sé que cuando los cierre jamás los volveré a abrir, pero es que tengo tanto sueño, que casi no puedo resistirme a descansar.
De pronto, una mano, salida de no sé dónde, empieza a acaricarme la cara, y parece que la sensación de sueño se desvance en parte. Su mano es caliente, y lucha contra el frio que siento. Oigo susurros, palabras que casi no puedo entender y poco a poco se van haciendo mas legibles. Siento que el sol empieza a calentar de nuevo y sin saber por qué, empiezo a sentirme contento. Ya puedo oir casi por completo lo que me dicen: "Vuelve conmigo, no me dejes aún".

Cariño, no me dejes nunca.

Posted by Babel at 09:57:56 | Permanent Link | Comments (1) |